Chicas que eran unas diosas

Título: Chicas que eran unas diosas
Adaptación: Iris Rivera
Ilustraciones: Leo Arias (en color)
Editorial: El Gato de Hojalata
Serie: Mitos y Leyendas de los Terribles Dioses Griegos
Primera Edición: 2005
Lugar: Argentina
ISBN: 9875790419
Edición: en rústica
Dimensiones: 27cm x 19,5cm
Páginas: 16
 


Todos los relatos de este libro se centran en personajes mitológicos femeninos, aspecto que, sin dudas, lo convierte en una innovación dentro del género. Se trata de narraciones muy breves, de una sóla página, acompañadas, en cada caso, por coloridas ilustraciones en las que Leo Arias recorta la escena más relevante de la trama. Con relación al contenido de los relatos, cabe señalar que Iris Rivera logra acercar, con total humor y desparpajo, los mitos grecolatinos al imaginario de los chicos argentinos de hoy. Nada de palabras complejas, ni de español neutro, ni de distancia impostada. Artemisa, por ejemplo, aparece descripta como una "chiquilina" y Zeus como un "galán" que "no era de perder tiempo". En la misma tónica, Océano se hace "mucha mala sangre", Nereo "salió al padre" y el toro se acuesta "como un perrito" a los pies de Europa. La narradora nos dice que entre Aurora y Tithonos, "la cosa iba en serio", que, cuando Atenea enfrentó a Aracne, a ésta "no se le movió ni una pestaña" , o que, de repente, a Crises "se le encendió la lamparita (o la antorchita)." En síntesis: una manera original, divertida y ¿por qué no? bastante irreverente de hacer bajar los mitos griegos del Olimpo. La editorial recomienda el libro para lectores a partir de siete años, pero el tono de las narraciones resulta también adecuado para leérselas a chicos de menor edad.

Índice: Artemisa, una diosa en minifalda - p. 2 / Las Nereidas, bailarinas del mar - p. 4 / Europa y el toro tramposo p. 6 / Aurora, la imparable - p. 8 / Asteria, una chica difícil - p. 10 / Aracne, la tejedora de maravillas - p. 12 / Criseida, la bella - p. 14.
 
FRAGMENTO
Artemisa, una diosa en minifalda (pp. 2-3)

Zeus no era un esposo fiel. Eso se sabía. Se hacía el galán con cada chica linda que pasaba. Y a su esposa Hera le hacía hervir de furia la sangre divina. Fueron famosos, por ejemplo, sus amores con Latona, porque, cuando quisieron acordarse, ¡zaz!... mellizos. Latona tuvo que escapar a una isla perdida, huyendo de las venganzas de Hera.
    Latona se escondió en la isla para tener a los mellizos: nena y varón. ¡Qué bebés! El nene fue nada menos que Febo, el más radiante de los dioses, y la nena fue Artemisa, una preciosura. En la isla crecieron y, ya mayores, Febo se convirtió en un muchacho muy ocupado: fue el dios de la luz y no tenía mucho tiempo para pensar en otra cosa. Pero Artemisa estaba empecinada en conocer al dios de dioses, no viviría tranquila hasta conocer a su padre.
    Pero, ¿qué le quería pedir? ¿Joyas? ¿Poder? ¿Más belleza? Nada de eso: la chiquilina quería solamente ropa y algunos accesorios. Le pidió una túnica cortita, unas sandalias sencillas, una carterita para guardar flechas y... un arco.
    A Zeus esta hija le pareció un encanto. ¡Con qué poco se arreglaba! Pero, cuando ella le dijo que no pensaba casarse nunca y que quería vivir en las montañas, el padre dijo: Sola no. Y puso a su disposición ochenta doncellas (que vestirlas ya le habrá costado un poco más) y una jauría de caza (que ella usó para perseguir con sus flechas a los animales dañinos y para defender a las hembras a punto de parir).
    Así, Artemisa se convirtió en la protectora de la naturaleza salvaje. Una especie de diosa ecológica de hace más de tres mil años.
 
  

4 comentarios:

  1. "Cuando quisieron acordarse..zas! mellizos" Genial Iris Rivera! Y a juzgar por la tapa, las ilustraciones también deben ser muy buenas. Me encantó tu reseña, el blog está buenísimo.

    ResponderEliminar
  2. Gracias, Eva! Las ilustraciones son del mismo estilo que la de la tapa. En un rato escaneo la imagen correspondiente a este cuento y la adjunto a la transcripción del texto.

    ResponderEliminar
  3. Geniales las ilustraciones! Bella Artemisa y adorables los perritos!!! Gracias por este blog, es super útil para docentes y tías malcriadoras ;)

    ResponderEliminar